A remar de atrás

Luego de un buen primer tiempo en el que controló el juego, Aguada desapareció del partido en el complemento y cayó sin levante ante Defensor Sporting en el primer partido de la serie. Por Néstor Barrosa

El primer partido de la serie comenzó con Aguada dominando el trámite. Intenso y efectivo en defensa, el aguatero incomodó y malhumoró al rival, un gran trabajo de Pereiras en la contención de Young lo obligó a tirar tiros forzados y el fusionado pasaba a depender casi exclusivamente de lo que aportaba Dawson en la pintura. En el aro de enfrente, una buena lectura de juego y sobre todo un gran trabajo de cortinas para liberar a Demian, le permitieron al capitán tomar buenos tiros y ser la figura ofensiva. Sobre el final del periodo aparecieron Dotti y Bastón de un lado, así como Bavosi del otro para que Aguada se llevara el cuarto 22 a 18.

Durante el segundo cuarto siguió siendo Aguada quién hizo mejor las cosas, lo que le permitió al equipo tomar la máxima ventaja del partido (40-26) a falta de tres minutos para el cierre. Con un gran ingreso de Taboada tanto en defensa, como en conducción y goleo, los únicos buenos momentos de Davis en todo el juego y con una gran labor defensiva de Pereiras e Izaguirre, Aguada anuló la ofensiva de Sporting, lo mantuvo más de cuatro minutos sin convertir y terminó cerrando la primera mitad con victoria por diez, 44-34.

Pero el panorama cambió radicalmente para el complemento. Sporting ajustó en defensa, mejoró sustancialmente en el juego y mostró más actitud que un Aguada que no funcionó en ningún aspecto. Taboada, que había terminado de gran forma el primer tiempo volvió al banco de suplentes y el equipo lo sintió. Leandro había contenido muy bien a Goldwire y este se sintió más liberado, empezó a tirar y se le abrió el aro con tres triples consecutivos. Young dejó de lanzar de lejos y comenzó a postearse ante Pereiras aprovechando la ventaja física y el desgaste del 24 tras marcarlo todo el partido. Y en el juego interno, Dawson le ganaba el duelo a Glenn y se volvió incontenible. Con sus tres foráneos como grandes figuras, Defensor marcó un 19-8 en seis minutos y logró pasar al frente 53 a 52, pero no eran los norteamericanos la única explicación de la reacción. Dotti comenzó a aportar sus puntos, Bastón incomodó a Thronton y lo anuló en ataque y del lado de Aguada, todo era confusión y hasta resignación. El único que intentaba generar en ataque (con aciertos y errores) era Demian, mientras el resto de los nacionales no tomaba responsabilidades ofensivas, lo que volvió a Aguada un equipo demasiado previsible y fácil de controlar. Defensor terminó poniendo un parcial de 29-12 en el cuarto e ingresó a los diez minutos finales con ventaja de siete (63-56) y con sensación de haberle encontrado definitivamente la vuelta al juego.

El comienzo mismo del último cuarto le puso la tapa al partido. Un 8-0 en favor de Sporting estiró la ventaja a 15 (71-56) y el partido se terminó porque Aguada ya no tuvo ideas, se desconcentró totalmente y se fue de partido. Apenas intentos individuales de Taboada y Demian, con más rebeldía de claridad, pero dentro de un equipo que se había desdibujado totalmente. Y del lado del rival, todo salía bien. Ingresó Iglesias y tuvo muy buenos minutos, Dotti atacó el aro y anotó libres, Young y Acosta aportaron lo suyo y el partido se terminó varios minutos antes de los 40. Con un parcial de 52 a 30 en el segundo tiempo, Defensor Sporting pisó a Aguada y arranca la serie con ventaja de 1-0.

Mucha preocupación y mucho para mejorar en un Aguada que desapareció en el segundo tiempo.