#LUB Victoria y fiesta

Por primera vez en la temporada con su público en la tribuna y la fiesta fue completa. Tribuna llena y victoria ante Urunday por 78 a 68. Por Néstor Barrosa

Segunda victoria en tres juegos para un Aguada que por momentos mostró mejorías en el funcionamiento pero en otros cayó en equivocaciones y malas decisiones que lo hicieron sufrir más de la cuenta para quedarse con el punto. Un buen arranque de Davis liderando la ofensiva, más algún aporte de Pereiras eran lo destacado en Aguada pero lo que se veía colectivamente no era bueno. Flojo arranque de Bavosi en la generación de juego, poca circulación de bola, llevaban al equipo a culminar incómodo las ofensivas, fundamentalmente con tiros exteriores forzados y con muy bajos porcentajes (2/12 en triples en el primer periodo). En Urunday se destacaba el extranjero Lee en el poste bajo y era el sostén del equipo para el 15-15 con que se cerró el primer cuarto.

El segundo cuarto fue similar y de nivel bastante pobre. Un parcial de 6-4 en favor de Urunday en los primeros cinco minutos es una muestra clara de lo chato del juego. Malas decisiones de ambos, fricción, entrevero y poco básquetbol. Lo mejor de Aguada estuvo cuando logró postear a Glenn y Feeley para que dañaran en el juego interno, más alguna bola exterior de Demian, que permitieron tomar ventaja de cinco (28-23). Pero un buen cierre de Lee y Taboada permitieron a Urunday acortar la ventaja y el primer tiempo finalizó con victoria de Aguada 31 a 29.

En el comienzo del tercer cuarto ambos equipos volvieron a mostrarse imprecisos. Si bien comenzaba a levantar Bavosi y el juego se hacía un poco más ordenado, la pelota no circulaba fluidamente en ataque y Aguada seguía abusando del tiro exterior. Entraron un par de bolas de Sebastián Izaguirre y la renta se estiró a ocho (39-31) pero como a lo largo de toda la noche, el equipo volvió a caer en un pozo y entre Crawford y Taboada se encargaron de volver a emparejarlo. Casi tres minutos sin convertir para Aguada hasta que volvió a aparecer Glenn como figura desnivelante y se sumaron Davis y Bavosi. Aguada se llevaba el tercer cuarto 52 a 47. Emilio Taboada aprovechando el juego de cortinas y castigando de media distancia era el gran problema a resolver defensivamente.

El arranque del último cuarto fue favorable a Urunday, con Crawford siendo importante y con buenos minutos de Facundo Medina. Bavosi comenzó a mejorar su producción ofensiva Y Ricardo Glenn siguió siendo importante en la lucha por el rebote y en el posteo ofensivo, hasta que a falta de tres minutos comenzó a aparecer lo que los aguateros veníamos esperando con cierta preocupación: Dwayne Davis se adueñó de la pelota y comenzó a gravitar. Penetraciones que generaron goles y faltas, tiros de media y larga distancia, un par de descargas para cortes al aro de Izaguirre y Glenn y el partido se liquidó. Once puntos fueron los de Davis en esos últimos minutos y la segunda victoria quedó sellada por diez puntos, 78-68.

Dwayne Davis con 23 unidades fue el goleador en Aguada, secundado por Ricardo Glenn con 17 (más 13 rebotes) y Sebastián Izaguirre con 11.

Aspecto a mejorar de cara a lo que se viene, la fluidez en ofensiva y la búsqueda del pase extra. Aguada terminó con nueve asistencias, lo cual parece muy poco y genera, entre otros problemas, la mala elección y los malos porcentajes de tiro; 32 triples tiró Aguada en el partido, con un escaso 18% de efectividad (6).