#LUB Rendimiento preocupante

Aguada cayó categóricamente en su visita a Defensor Sporting por 84 a 66 y, al margen del resultado, dejó un montón de preocupaciones por el nivel mostrado en cancha. Por Néstor Barrosa.

Aguada se vio superado ampliamente en todos los aspectos del juego y cayó de principio a fin ante Defensor Sporting por 84 a 66, en un partido con muy poca cosa para destacar.

El equipo no estuvo a tono ni en defensa ni en ataque y prácticamente deambuló por la cancha sin mostrar concentración defensiva, fluidez en ataque y por momentos, tampoco actitud ante la adversidad.

Desde el comienzo mismo Sporting mostró una diferencia importante en intensidad, incomodó permanentemente al ataque aguatero y ejecutó mejor las ofensivas con Anthony Young como eje ofensivo. El extranjero mostraba desde el principio que iba a ser incontenible durante toda la noche y marcaba diferencias desde el posteo, tanto anotando como asistiendo a sus compañeros. Sanders y Dotti aprovecharon los espacios generados por el interno del fusionado y lentamente Defensor Sporting tomaba ventajas del entorno de los diez puntos. En Aguada, únicamente Glenn estaba generaba sus puntos y recién sobre el cierre, un buen ingreso de Feeley permitió descontar e irse al primer descanso perdiendo solo por cuatro (20-16).

El comienzo del segundo cuarto fue bueno, pero duró poco. Un buen trabajo de Glenn, alguna bola puesta por Fede Pereiras y Feeley ganando algún duelo sobre la marca de Gonchi Iglesias hicieron que Aguada empatara e incluso pasara 23-22, pero Sporting reaccionó rápidamente. Johnson volvió a ser determinante, Bastón con un gran trabajo defensivo comenzó a generar malhumor en Aguada, Acosta puso un triple, Sanders e Iglesias lo mismo y la ventaja al término del primer tiempo se estiró a diez (43-33). En Aguada, nada funcionaba. La doble base Bavosi/Taboada cometió muchos errores y generó algunas pérdidas, Davis que habitualmente defiende poco tampoco entraba en juego, Demian e Izaguirre sin minutos, Feeley desconcentrado en defensa.

El tercer cuarto fue el del quiebre definitivo y fue raro desde antes de comenzar. Aguada salió a la cancha recién a 1:40 del comienzo, con caras largas, sin tiempo para volver a entrar en calor ni realizar los típicos tiros previos al comienzo. Y haya sido casualidad o no, fue la antesala de un cuarto para el olvido. El equipo no se pasó la bola, no tuvo movilidad en ataque, no buscó sociedades en ofensiva, no generó buenas posibilidades de tiro, no trabajó las ofensivas y cayó simplemente en el abuso de tiros exteriores muchos de ellos mal lanzados (0 de 7 en triples). La transición hacia la defensa no fue buena y la intensidad defensiva prácticamente nula. Sporting lo aprovechó para marcar diferencias. Johnson, Bastón, Dotti, Henry, Ottonello, todos los que Ponce mandó a la cancha tuvieron buenos minutos y aprovecharon para poner un 18-4, para que el tercer cuarto terminara 61-37 y con sensación de partido liquidado. Y así fue.

El último cuarto tuvo un parcial de 29-23 en favor de Aguada, pero con poca cosa para analizar. El equipo nunca logró ponerse en partido, el juego se veía liquidado y los puntos jugaron más para cumplir que para otra cosa. La planilla termina mostrando 18 puntos de Glenn que volvió a ser el mejor del equipo, 16 de Davis pero que en su mayoría fueron con el partido liquidado, 14 de Feeley que alternó buenas y malas pero con una mala noche en el saldo general.

Vuelta a lo del principio. Más allá de que esto recién comienza y que no se debe dramatizar, el balance es el de un rendimiento preocupante y con mucha cosa para mejorar.

En lo que refiere a estadísticas, llamativos los 18 y 14 minutos de Izaguirre (3pts) y Demian (0pts), Las 15 pérdidas y 14 asistencias muestran a las claras que el equipo colectivamente no funcionó como tal y cero puntos de contraataque son la muestra clara de que el equipo no mostró ni por asomo la defensa intensa que es parte de su sello de identidad.

Mucho para trabajar, mucho para mejorar.