Saldo positivo en Chile

Tres victorias, dos de ellas holgadas y título de campeón fue el saldo para aguatero en su presentación en Chile por el Torneo de la Fraternidad 2018. Por Néstor Barrosa. 

Por segundo año consecutivo Aguada viajó a Chile para disputar el Torneo de la Fraternidad con la intención de encontrar funcionamiento para la temporada que se viene, que comenzará el 2 de octubre en Franca, San Pablo, en el marco del Grupo A de la Liga Sudamericana.

Tres victorias en tres presentaciones, título y primera oportunidad de disputar partidos con plantel completo fueron lo más positivo. El equipo, pese a altibajos propios de la etapa de preparación en la que se encuentra, repitió cosas que marcaron su identidad en temporadas anteriores y agregó cosas nuevas.

A la habitual agresividad en primera línea defensiva, el intentar correr la cancha cuando recuperó la pelota, la rotación de balón y el pase extra, la nueva integración del plantel comienza a mostrar algo no menos importante: una gran variedad de vías de gol.

Con Andrew Feeley (MVP del torneo) como eje ofensivo y siendo gravitante tanto para anotar como para asistir a sus compañeros, Aguada encontró goles en la pintura tanto de Andrew como de Glenn, buenos porcentajes de cuarta, media y larga distancia, así como capacidad para atacar el aro en el uno por uno. Si bien hay mucho para corregir y mejorar, si bien el equipo deberá seguir conociéndose y elevar el nivel de cara a lo que se viene, el saldo es positivo y Aguada dejó indicios de que será un equipo con múltiples variantes ofensivas y difícil de defender para cualquier rival.

Nueve jugadores utilizó el Hechicero en la rotación, dentro de los que se destacaron como goleadores y líderes ofensivos Demian Álvarez y Andrew Feeley. Respecto a los extranjeros debutantes, mostraron cosas importantes. Dwayne Davis, que no participó del primer partido por precaución ante una molestia en su espalda, mostró ser un jugador con mucho gol en las manos, con buena lectura de juego y con habilidad tanto para lanzar a distancia, buscar cortes hacia el aro y asistir.

Respecto a Ricardo Glenn, mostró lo que ya conocemos de él. Fuerte para cargar el rebote y fajarse con los internos rivales y difícil de contener cuando recibe la pelota posteado. Buen estreno para el pívot que había llegado el viernes mismo a Chile y deberá seguir acoplándose al equipo y a la idea del técnico. Seis, diecisiete y once puntos fueron su contribución en los tres partidos, lo que arroja un promedio de 11.3 puntos por partido.

Las tres victorias obtenidas fueron por 96 a 93 ante Leones, 82 a 56 ante Universidad de Concepción y 100 a 64 ante Rivadavia Basket.

Saldo positivo para esta primera presentación del Aguada 2018/19, que deberá seguir ajustando y mejorando de cara al debut en Liga Sudamericana la semana próxima.