Victoria categórica, serie igualada

Con una gran tarea defensiva, mostrando concentración total y cargando en la pintura, Aguada le ganó 74 a 55 a Nacional e igualó la serie, que irá a quinto juego. Por Néstor Barrosa

Sorprendió Cabrera desde el comienzo del juego mandando a Diego García a la cancha como titular y con Jeremis Smith en la defensa sobre Anthony Danridge. Dos variantes que le dieron mayor efectividad defensiva y que, acompañados con una mayor intensidad general en la defensa, solucionaron el primer problema que había sufrido el equipo en los partidos que terminó perdiendo: Nacional ya no pudo convertir con facilidad.

En ataque se apreciaba claramente la intención de buscar a Smith en el juego interno y que a partir de él se generara el juego para el resto del equipo. Y así fue que el propio Smith se encargó de anotar posteado y de descargar balones tanto para Feeley, García o Pereiras, que comenzaron finos en el lanzamiento exterior y le permitieron a Aguada tomar el control del juego y la primera ventaja, de siete u ocho puntos. La defensa de Smith sobre Danridge impidió que el extranjero tricolor atacara el aro con comodidad y lo obligó a tomar tiros de media distancia. Si bien el moreno aportó algunos puntos por esa vía, no lograba desequilibrar como en partidos anteriores y Nacional lo sintió. Moglia y Eziuku también aportaron puntos, pero el dominio de trámite y score era de Aguada, que se llevó el cuarto con ventaja de seis, 23 a 17.

El segundo cuarto comenzó con un par de triples de Moglia que igualaron el juego pero lentamente Aguada comenzó a recomponer su juego y a tomar el control nuevamente. Bavosi comenzó a tomar protagonismo y encontró puntos con tiros de media distancia y alguna penetración en la que lo enviaron a la línea y Miguel Barriola con un gran ingreso en las dos áreas fue el encargado de elevar el tono defensivo del equipo, además de sumar puntos convirtiendo de tres y luego de recoger algún rebote ofensivo. Cuando parecía que el primer tiempo se iba con victoria relativamente cómoda, dos distracciones defensivas permitieron un par de triples seguidos de Nacional, que cerró el cuarto a dos puntos (35-37).

El tercer cuarto fue el del quiebre definitivo. Fue el momento de mayor ritmo de juego por parte de Aguada y en el que más dominó en todos los aspectos. Smith y Feeley fueron determinantes en la pintura, dominaron el rebote tanto en defensa como en ataque para aportar puntos de segunda oportunidad y para impedir que el rival corriera la cancha. Con defensa plantada la primera línea aguatera recuperó balones, forzó tanto pérdidas como tiros mal tomados. Barriola tomó la marca de Danridge y le impidió gravitar. Recién a los ocho minutos y fracción en el cuarto Nacional encontró los primeros puntos, pero a esa altura Aguada había marcado un parcial de 12-0, se había ido 14 puntos arriba y daba la sensación de que la ventaja iba a ser indescontable por lo que ambos mostraban en cancha.

El último cuarto fue más anecdótico que otra cosa. García-Bavosi controlaban la bola y el ritmo de juego; la defensa rojiverde seguía maniatando al ataque tricolor, que solo encontraba puntos por impulsos individuales; Feeley continuaba gravitando ofensivamente posteándose y dominando el rebote; Aguada hacía circular fluidamente la pelota y todos encontraban tiros o cortes al aro efectivos y la ventaja de fue estirando hasta llegar a ser de 21 puntos. Con el partido liquidado, ambos técnicos rotaron el plantel y lo terminaron cerrando las segundas unidades. Victoria final por 74 a 55 y a verse las caras el viernes en el punto decisivo.

Andrew Feeley fue el goleador aguatero con 20 puntos (más ocho rebotes), seguido por Jeresmis Smith con 14 puntos, 13 rebotes y seis asistencias. Pero esta vez, las estadísticas más relevantes fueron colectivas: 47 a 23 en favor de Aguada en la lucha por los rebotes, 18-0 en puntos de segunda oportunidad, 14-8 en puntos tras pérdidas.