Aplastó y es finalista

Cuando no había mañana, Aguada hizo aflorar su mejor juego y la calidad de sus individualidades para quedarse con una gran victoria y meterse en la final por cuarta vez consecutiva. Por Néstor Barrosa

Varias eran las preocupaciones que habían quedado del juego anterior, en el que el equipo no había estado a la altura y había perdido sin levante ante Nacional. Pero en el día señalado, cuando ya no había margen y lo único que servía era ganar, el equipo apareció, terminó cerrando una victoria aplastante y vuelve a meterse en una final donde se medirá ante Trouville.

Ya desde el comienzo el equipo mostró algo que luego del último juego parecía ser lo que más se le reclamaba: intensidad y concentración. Con un tono defensivo mucho más elevado, controlando el ritmo de partido y proponiéndose un plan ofensivo mucho más dependiente de atacar la pintura que de buscar el tiro exterior, el arranque de Aguada era mucho más tranquilizador que el de partidos anteriores y, pese a que las ventajas no eran muy grandes, se mantenía al frente en el tanteador. Recién sobre el cierre del primer cuarto Nacional pudo aprovechar algún error aguatero para correr un poco más la cancha y con un tiro exterior de Mitchell (de gran primer cuarto), emparejó y el juego se fue al primer descanso con igualdad en 24.

El segundo cuarto fue el comienzo del final. Los mejores minutos de la serie para un Aguada que anuló la ofensiva rival y lastimó como quiso en ataque. Con Sarni, Pereiras y los tres extranjeros en cancha, fue el mejor pasaje defensivo aguatero en mucho tiempo y con la confianza y el ritmo elevados, el equipo fluyó en ataque y comenzó a sacar ventajas. Defensa dura en primera línea para evitar rompimientos, cortar línea de pase, ayudas para impedir el tiro, un gran trabajo de los internos de Aguada para sacar a los extranjeros rivales de la pintura… un montón de virtudes defensivas que dejaron a Nacional en cinco puntos y con un solo gol de cancha en los segundos diez minutos. Y del otro lado de la cancha, casi un recital. Roberts y Thornton seguían dañando en la pintura y dando pelea en el rebote, Davis encontró uno de sus mejores pasajes en el juego atacando el aro, convirtiendo y asistiendo a sus compatriotas y la ventaja comenzó a agrandarse hasta llegar al entretiempo con victoria 50-29.

En tercer cuarto fue el más bajo en calidad de juego. Aguada, que ya había sacado la diferencia, bajó la intensidad y la efectividad en ataque e incluso cometió algunos errores de selección de tiro. Nacional mejoró en algo a partir de Mitchell y Cabezas (en un breve pasaje), pero el aguatero seguía controlando el ritmo del juego a partir de la defensa, que tenía prácticamente anulados a Taboada, Souberbielle y fundamentalmente a Passos. Mitchell seguía siendo el que intentaba bancar el goleo tricolor y haciendo un trabajo defensivo inteligente para que la pelota pasara más por Romero que por el resto, Aguada mantenía ventajas y entraba a los diez minutos finales 63 a 45.

El último cuarto sobró. La supremacía estaba plasmada, la ventaja lejos de reducirse se aumentaba (llegó a ser de 25), al igual que en el tercer punto de la serie Aguada dominaba también físicamente e impidió todo tipo de intento de reacción.

Victoria final de 92 a 74 para Aguada que tuvo a Lee Roberts como principal figura con 28 puntos, nueve rebotes pero además con un gran trabajo defensivo sobre Hatila Passos (6pts, 5reb). Thornton con 13 puntos y 12 rebotes, más Dwayne Davis con 22 puntos, cinco rebotes y cuatro asistencias, completaron la gran performance de la mejor trilogía de extranjeros del campeonato.

Defensivamente la segunda línea volvió a ser clave en el desenlace del juego, el trabajo de rebotes y de puntos en la pintura fue el mejor de la serie, pasarse más y mejor la pelota, reducir las pérdidas y aumentar las asistencias, un elevado porcentaje tanto de dobles (63%) como de libres (95%), sorprender con el plan de juego. Varias de las explicaciones para una victoria categórica del vigente campeón que, por cuarto año consecutivo se mete en una final, que va por el bicampeonato y que a partir del viernes se medirá con Trouville en busca de la décima.