A personalidad y a juego

Pese a la ausencia de dos figuras importantes y cuando más complicada pintaba la situación, Aguada sacó a lucir su rebeldía y su juego, para quedarse de manera categórica con el tercer punto de la serie. Por Néstor Barrosa.

 Por 77 a 59 fue la victoria aguatera, una de las más relevantes de la temporada, para quedarse con el tercer punto de la serie y a 40 minutos de la final por tercer año consecutivo.

A la ya conocida baja de Demian Álvarez se sumaba la sorpresiva de Al Thornton, lo cual generaba dudas sobre la capacidad aguatera para controlar el juego interno rival. Y Nacional comenzó el partido aprovechando esa ventaja para lastimar. Cuando no pesaba Batista en la pintura, se abría de Groat para castigar desde afuera. Ello, sumado a una buena defensa que incomodaba al ataque aguatero, le permitió a los tricolores tomar una ventaja inicial que llegó a ser de 11 puntos (23-11) en los primeros ocho minutos. Más fluido el ataque tricolor, muy dependiente de Davis y con aportes puntuales del resto la ofensiva aguatera. De esa formal Nacional se quedaba merecidamente con el primer cuarto, en cifras de 25 a 16.

Pero para el segundo cuarto la cosa cambió. Un par de minutos llevaba el periodo cuando ingresó a la cancha uno de los revulsivos y de las grandes figuras de la noche: Leandro Taboada. A eso se sumó un cambio en la defensa aguatera, que con una muy buena defensa en zona comenzó a complicar al ataque rival. La pelota ya no llegaba al poste bajo con facilidad, los intentos de cortes hacia el aro eran bien obstaculizados y Nacional, que no encontraba soluciones, comenzaba a tirar de afuera con malas decisiones y nulo porcentaje (o de 8 en triples). Por un lado la tranquilidad y el aplomo de Volcan, por otro desconcierto en el equipo rival, que probaba diferentes conformaciones pero todas sin éxito. Por un lado nerviosismo e impotencia, por el otro un equipo que defendía mejor, corría más, explotaba mejor sus individualidades y comenzaba a hacerse fuerte. Un gran pasaje de Taboada de tres puntos, penetrando, sacando faltas, etc; un tremendo cuarto de Andrew Feeley que aprovechaba su mayor versatilidad para sacar a los internos rivales y lastimar a distancia, Davis desplegando todo su repertorio ofensivo y un parcial lapidario; 27-8 el resultado del cuarto para que Aguada se fuera al descanso largo diez puntos arriba, 43-33.

El tercer cuarto fue el más flojo basquetbolísticamente hablando. Mucha fricción, mucho juego físico y poca cosa vistosa. De todos modos, Aguada controlaba el ritmo de juego y la ventaja. Nacional no podía romper la zona rival y se convertía en un cúmulo de errores, impotencia y malhumor. La muestra más clara de ellos, una doble agresión de Batista a Izaguirre con el juego detenido que la terna no vio. La defensa aguatera no permitía que la pelota llegara al poste bajo, los perimetrales aguateros negaban línea de pase a los del rival o le negaban el tiro y en ataque, aparecía Feeley en un gran momento. Sacó a pasear por toda la defensa a sus marcadores y los castigó de tres puntos. Davis y Taboada siguieron atacando el aro y generando puntos y Aguada llegó a los diez minutos finales ganando 56 a 47. La única mala noticia, la descalificación de Sebastián Izaguirre (que venía teniendo un gran partido) por doble antideportiva. Si había dificultades en lo previo en el juego interno, ahora se sumaba otra perla al collar.

Pero era la noche señalada para este equipo, que anímica y físicamente se mostró sólido e infinitamente superior al rival. Primeros minutos en playoffs para Alfonso Arrillaga cumpliendo con creces. Se fajó en defensa contra internos más grandes que él, peleó rebotes, puso cortinas, etc. Fede Pereiras terminó de redondear una noche perfecta en la contención de De Groat, Moglia, Danridge y todos a los que tuvo que marcar. Y además de hacer un gran trabajo defensivo, también brillaron en el aro contrario Dwayne Davis, Leandro Taboada y Andrew Feeley. Parcial de 11-0 tuvo el arranque del cuarto para un Aguada que a falta de cinco minutos sacó 20 puntos (67-47) y liquidó definitivamente el partido.

Enorme victoria la de Aguada, que tuvo como goleadores a Dwayne Davis con 24 puntos, Andrew Feeley con 23 y Leandro Taboada con 18; 44-32 la supremacía aguatera en rebotes, rubro en el cual se destacó Sebastián Izaguirre con 13.