En su segunda temporada como entrenador, Marcelo Capalbo asume el desafío de estar al frente del Cuerpo Técnico de Aguada. Temas que importan a pocos días de comenzar a entrenar con el plantel aguatero: la ficha sub 25, extranjeros, objetivos y hasta un especial recuerdo de aquel pasaje que, como jugador, en una Liguilla, tuvo por nuestro club.
PorJavier Díaz
Para aguada.com.uy
-¿Qué significa para vos esta posibilidad de dirigir a Aguada en la próxima Liga?
Bueno, para mí es todo un desafío, ya que el año pasado tuve mi primera experiencia como entrenador jefe. Que en mi segunda temporada ya se me tenga en cuenta para entrenar a un equipo que pretende ser competitivo, me llena de orgullo y me demuestra que voy transitando por un buen camino. Todos sabemos lo que significa Aguada para el básquetbol uruguayo, es un equipo con mucha historia y con muchísima gente, es como dirigir a Nacional o a Peñarol en el fútbol. Además es una institución que te pone en el desafío constante de tener que ser protagonista. Es una linda parada y estoy muy confiado. Aguada dentro del básquetbol es una marca. Por donde uno vaya algún hincha de Aguada siempre encuentra. Hoy por hoy me encuentro con hinchas de Aguada por todos lados, me demuestran apoyo y me desean suerte para este año.
-¿Tenías pensado seguir en Welcome o apostabas a cambiar de equipo?
No tenía ningún plan establecido. Estaba abierto a escuchar propuestas. Welcome tenía la prioridad porque fue el primer equipo que me dio la oportunidad de dirigir, pero cuando me llegó la oferta de Aguada, lo entendieron y me dejaron el camino libre. Fue una propuesta que me sedujo desde el comienzo por el proyecto que me plantearon los dirigentes que hablaron conmigo.
-¿Qué fue lo que te plantearon? ¿En qué consistió la propuesta?
Ya me resultó interesante el hecho de querer formar un equipo para ser protagonistas, manteniendo la columna vertebral del año anterior, más la incorporación de algún jugador y los extranjeros que puedan llegar. Lo principal fue eso, el querer ser protagonistas, dar la mayor pelea a pesar de que sabemos que hay equipos que se han potenciado muy bien deportivamente por las posibilidades económicas que tienen. Pero Aguada dentro de sus posibilidades también ha ido a más en el rubro contrataciones a pesar de que el tema de las cuatro fichas nos cambió un poco los planes. Lo otro importante es que se habló de un proyecto a largo plazo, hacer un trabajo de crecimiento y trabajar con los jugadores jóvenes. Una institución como Aguada no puede pensar solamente en lo inmediato. De alguna manera organizar y coordinar los trabajos para que el club crezca desde todo punto de vista, crear una identidad de juego desde abajo hasta arriba, tener una identidad propia y generar un sentido de pertenencia más allá de cualquier resultado. Una identidad en la forma de jugar, de actuar, de vivir y de entender el básquetbol. Por suerte pudimos contratar a Santiago Canto, que es un gran valor, para trabajar en Formativas.
-Decías que va a ser tu segunda temporada como entrenador jefe, ¿te sentís preparado para este desafío?
Me siento con toda la energía y toda la capacidad de poder hacer un muy buen trabajo. Durante toda mi carrera como deportista intenté ser lo más honesto posible conmigo mismo y, sobre todo, ser muy exigente conmigo al plantearme objetivos. Si yo no me sintiera preparado para tomar un desafío importante, si sintiera que no es el momento adecuado, no lo aceptaría. Porque me respeto a mí mismo y respeto el tiempo de los demás. Pero honestidad es lo primero que uno tiene que garantizar, honestidad de trabajo, porque es mentira que se pueden garantizar triunfos. Me siento con muchas ganas y con mucha fuerza en una carrera que recién estoy comenzando, y ansioso de empezar a trabajar de una vez.
-¿Ya está definido quiénes van a ser tus colaboradores?
Estamos trabajando en eso, estoy con muchas ganas de terminar de armar el equipo de trabajo. El Preparador Físico va a ser Guillermo Souto, mi intención es que se incorpore Freddy Navarrete como Asistente Técnico y tengo algún otro nombre pensado para ver si podemos aumentar un poco el caudal de trabajo con otro compañero más. Hoy en día hay mucho trabajo para realizar: ir a ver rivales, el trabajo de cancha, y es por eso que, buscando crecer, intentaremos incorporar otro colaborador.
-¿Disfrutás lo mismo siendo entrenador que cuando eras jugador?
Obviamente que son sensaciones diferentes y, por momentos, me cuesta mucho dejar de pensar como jugador, lo que tal vez, por un lado, es positivo porque me permite, muchas veces, percibir lo que siente el jugador. El entrenador que no fue jugador, creo, no puede transmitir lo mismo que el que sí estuvo adentro de una cancha. Pero el hecho de vivir en competencia es lo que me hace disfrutar mucho. Me cuesta mucho estar lejos de la competencia. Ser jugador es algo incomparable, pero ser entrenador también es fascinante. Hoy es mi vida. Estoy metido en cuerpo y alma en la carrera de entrenador. Las 24 horas del día estoy pensando en esto.
-¿Qué tenés planificado, en cuanto a la preparación del plantel, de aquí al comienzo de la Liga?
Las fichas mayores, menos Craig que está jugando el Metro, ya están realizando un acondicionamiento físico con el Profe. Arbildi va también algunas veces. En estos días la idea ya es empezar a hacer algunas cosas conmigo. En lo que resta de este mes, entonces, la idea es hacer una puesta a punto genérica, dándole prioridad a los trabajos del Profe y en los primeros días de julio ya empezaremos el trabajo colectivo.
En el tema de la ficha sub 25 a incorporar, seguramente, ya no se puede esperar ningún nombre importante.
Estamos trabajando constantemente, también, en ese tema. El teléfono suena todo el tiempo. Hay varias propuestas pero la realidad indica que no hay mucho para elegir. No se pudo dar lo de Aguilera y otros sub 25 que hayan pasado por el club, como Bastón, Trasante o Fonchi González, ya todos tienen contrato en otras instituciones. Y de este tema va a depender, también, la estrategia al momento de elegir los extranjeros.
-Por lo que, entonces, no han manejado nombres de foráneos todavía.
Y, tengo una carpeta gigante de nombres y alternativas que he ido mirando. Hoy al hincha de Aguada le puedo decir que estamos trabajando muy en serio sobre este tema y vamos a intentar, los cartuchos que tengamos, quemarlos de la mejor manera posible.
Pero a mí lo que me preocupa, lo que me interesa profundamente, es poder conformar una estructura de entrenamiento. Yo estoy convencido que un equipo no alcanza un gran rendimiento sólo por tener buenos jugadores. Por algo las grandes Ligas tienen mayor tiempo de entrenamiento, con uno o, a lo máximo, dos partidos por semana, durante muchos meses al año. Una estructura sólida de entrenamiento es fundamental, es la base de todo. El trabajo es lo que te lleva a los grandes logros. Pero trabajar y trabajar bien. El trabajo paga. Te digo algo, si estoy en Aguada es por lo que fue la campaña que hicimos con Welcome el año pasado, y el secreto de ese Welcome es que entrenábamos como animales.
-¿Te molestó que se vinculara a Aguada con el movimiento de los jugadores de básquetbol para impedir que se redujera el número de fichas mayores?
Tener más jugadores profesionales hace tener mejor estructura de entrenamiento y, por lo tanto, mejores torneos. Yo siempre trato de decir lo que creo que es mejor para el básquetbol, sin tener en cuenta los intereses de nadie. No sería honesto si quisiera acomodar las cosas según las necesidades del equipo que hoy dirijo. Yo nunca hablé con nadie, ni le pedí a nadie que hubiera una ficha más, está bueno aclararlo.
-¿Qué opinión tenés de como quedó estructurada la próxima Liga?
Yo tengo una visión totalmente diferente de lo que es una liga profesional. Una liga profesional debe ser profesional, no es para desarrollar a nadie. Una liga profesional es para que la jueguen los mejores jugadores, se busca rendimiento, que los jugadores rindan. Si queremos hablar de formación tenemos que apuntar a otras cosas
-Los hinchas de Aguada, que ya no somos tan jóvenes, tenemos un muy buen recuerdo de cuando llegaste como “refuerzo” para jugar una Liguilla en Aguada, hace ya unos cuantos años.
En esa Liguilla llegó como refuerzo, también, el “Indio” De Pena. Derek Wilson era el extranjero. En el plantel estaban, entre otros, el “Chipi” Alles, Gabriel Barrios, Nocella, Javier Guerra… Fue mi primera experiencia afuera de Malvín, el club donde nací. Aguada me fue a buscar para esa Liguilla a pesar de que yo tenía sólo 19 años. Para mí fue increíble encontrarme en un equipo que llevaba tanta gente a los partidos. Fueron sólo seis partidos pero, la verdad, los recuerdo y los viví como si hubiera sido un campeonato entero, como si hubiera estado todo un año. Fue increíble lo que la gente de Aguada me hizo sentir en ese momento. No quiero que quede como que lo digo para quedar bien, además no lo digo yo solo, pero jugar en un equipo que tiene el respaldo de tanta gente es algo maravilloso y si jugás en contra el rival también lo siente. Algunos hinchas de Aguada con los que hablo, como Juan Pedro y Oscar Bonino, siempre me hablan de aquella Liguilla, a todos nos quedó un gran recuerdo. Hace poco me regalaron las grabaciones de aquellos partidos. Realmente fue una etapa que recuerdo con mucho cariño y que fue muy importante en mi carrera. Mucha gente me dice que salté a la fama en Aguada y, la verdad, que es así. En Malvín capaz que hacía las mismas cosas pero no me veía tanta gente como en Aguada. Ojalá me toque vivir lo mismo que viví como jugador, ahora como entrenador. Que se repita la historia que pasé como jugador en esta nueva carrera que estoy empezando.
-Posteriormente, jugando por otros equipos, ¿cómo fue la relación con la gente de Aguada?
Me tocó varios años jugar en Welcome, un equipo con el que hay mucha rivalidad, pero conmigo los hinchas de Aguada han tenido un respeto que siempre admiré. Además hay un hecho, que siempre cuento, y que siempre recuerdo: cuando mi papá falleció, el primer telegrama que recibí fue de Aguada. Y si Aguada hoy pensó en mí, más allá de la consideración que puedan tener sobre mí como entrenador, quiere decir que uno también ha procedido bien a través de los años. A pesar de haber sido rivales de turno en algunos campeonatos, esto va más allá. Sino no estaría acá.