Fiesta completa

Más de catorce meses pasaron para que Aguada volviera a jugar en casa y el regreso quedará en el recuerdo. Estadio remozado, cancha nueva, fiesta en la tribuna y una victoria tan justa como necesaria. Por Néstor Barrosa

Aguada volvió a casa con triunfo ante Biguá por 79 a 77 y continúa posicionado en zona de clasificación. Un triunfo que se complicó más de la cuenta en el cierre pero que pese a ello, terminó siendo justo y merecido.

El comienzo aguatero fue bastante flojo, sobre todo defensivamente. El equipo se mostraba predecible en ataque y lento para regresar a la defensa, lo que permitía a la visita lastimar con goles de corrida y rompimientos hacia el aro (fundamentalmente del extranjero Forte) para convertir con comodidad. Lo más destacable en Aguada y lo que lo mantenía en juego, era el buen porcentaje de tiro exterior, sumado a algún pasaje individual de Demian e Izaguirre.

Para el segundo cuarto hubo correcciones en ambos sectores de la cancha y Aguada comenzó a dominar el trámite. Se dio un buen ingreso de Dwayne Davis y entorno al extranjero, mejoró la generación de juego. El equipo se pasó mejor la pelota y comenzaron a generarse mejores situaciones para anotar. Glenn cargó en la zona pintada, Feeley encontró gol por varias vías, Davis generó puntos en el uno contra uno y con una bola de tres puntos de Izaguirre, Aguada puso un 17-4 en seis minutos que le permitió irse once arriba (37-26). Pero en el remate del cuarto Biguá mejoró y con buenos minutos de Hinkle, acortó diferencias. El primer tiempo se fue con victoria de Aguada 41-37.

El tercer cuarto fue de lo mejor del partido para Aguada. Continuó defendiendo con intensidad y complicando al ataque de Biguá y en ataque, a partir de una mejoría de Bavosi en la conducción, el equipo se ordenó y comenzó a fluir. Davis seguí lastimando tanto de afuera como atacando el aro, Pereiras y el propio Bavosi pusieron bolas de tres puntos, Glenn y Feeley se postearon y dañaron en la pintura, para que Aguada encontrara la máxima de 13 (66-53), para un cuarto que finalizó con victoria 66-55.

Daba la sensación de que se le había encontrado la vuelta al juego y se podía cerrar el partido con cierta holgura, pero había un claro inconveniente: los tres internos estaban cargados de faltas. Esto condicionó el trabajo defensivo de Aguada y fue permitiendo la reacción de la visita. Martín Osimani comenzó a tomar protagonismo ofensivo y lastimó tanto de tres puntos como penetrando, sacando faltas y asistiendo a sus compañeros. Por momentos se volvió incontenible y bien acompañado por Hinkle desde media distancia y Forte en la pintura, hicieron que Biguá comenzara a descontar.

En filas aguateras se notó nerviosismo e imprecisiones, se cometieron varios errores y la ventaja se esfumó. Biguá se puso a una bola a falta de dos minutos, pero en la respuesta, un triple clave Demian Álvarez le dio aire al equipo. Luego un minuto sin anotar un foul de Bavosi sobre Hinkle le dio tres libres a Biguá, que volvió a ponerse a dos. Y en el cierre, si bien las últimas ofensivas aguateras no terminaron bien, la captura de dos o tres rebotes ofensivos fundamentales de Bavosi y Pereiras le dieron segundas oportunidades a Aguada, que terminó cerrando el juego con dos libres del propio Bavosi y sumó su octava victoria en trece juegos.

Andrew Feeley con 17 puntos fue el goleador aguatero, secundado por Demian con 12, Bavosi y Davis con 11 e Izaguirre con 10.