De punta a punta

Victoria clara de Aguada ante Verdirrojo, en un partido al que el aguatero llegaba como favorito y que dominó de principio a fin mostrando buena mejoría en el juego colectivo. Por Néstor Barrosa

Por 95 a 75 fue la victoria aguatera ante Verdirrojo para obtener la tercera victoria en el torneo y recuperar el saldo positivo (3-2). En un partido al que Aguada llegaba como amplio favorito y con la responsabilidad de ganar, el equipo mostró la superioridad desde el principio del juego y comenzó a liquidarlo ya desde el primer cuarto. Luego de tres o cuatro minutos iniciales parejos y con poco goleo en los que Izaguirre era el más claro en ofensiva, el técnico mandó a la cancha a Taboada por Pereiras y a Feeley por Glenn. La doble base funcionó a la perfección con Bavosi conduciendo y Taboada participativo en ataque, Feeley e Izaguirre lastimaron a distancia y con un parcial de 19-7 en los últimos cinco minutos, el primer cuarto se cerró con diferencia de 15 (27-12) en favor de Aguada.

En el comienzo del segundo cuarto Verdirrojo intensificó la marca y provocó un par de pérdidas de Aguada, cosa que aprovechó en ataque para acortar la diferencia a diez puntos, pero el trámite seguía estando controlado. Efese y Hughes, más algún posteo de Rogelio De León eran las principales vías de gol de los del Cerro, hasta que volvió a la cancha Ricardo Glenn a imponer sus kilos en la pintura. Pese a que el ingreso de Demian no fue bueno ofensivamente, buenos minutos defensivos del equipo en general propiciaron goles de corrida de los perimetrales para volver a estirar ventajas y cerrar el primer tiempo con victoria 44 a 27.

El tercer cuarto, pese a que Aguada alfojó defensivamente y tanto Efese como Monteverde lideraron algún intento de reacción de Verdirrojo, terminó siendo el del quiebre definitivo y el más esperanzador de cara al futuro en materia ofensiva. El equipo se pareció al que todos estamos esperando. Hubo movilidad, buena circulación de pelota, paciencia para jugar y de allí surgieron chances de tiro claras y con altos porcentajes. Seis jugadores lograron anotar, en un equipo que terminó el cuarto con 5 de 7 en triples, un ítem en el que los porcentajes venían siendo muy malos. El cuarto terminó con parcial de 31-22 y con Aguada ganando 75 a 49 de cara a los diez minutos finales.

Poco para destacar sobre el último cuarto ya que con el partido liquidado, se jugó solo por cumplir. Ambos equipos rotaron jugadores y la diferencia, que llegó a una máxima de 33, terminó siendo de 20, 95-75.

En definitiva y más allá de lo anecdótico del partido en sí, el equipo dejó buenas sensaciones. Mayor actitud a la hora de defender, más y mejor comunicación entre jugadores, más movilidad e inteligencia a la hora de atacar. El balance es positivo.

A nivel de rendimientos individuales, el goleador del equipo fue Dwayne Davis con 22 puntos, pero además con seis asistencias y mostrando mucho más compromiso, algo que todos le veníamos reclamando. Al margen de los puntos, la gran figura del equipo fue Andrew Feeley (17pts, 9reb, 3ast) por la inteligencia con la que jugó. Cuando le tocó compartir la pintura con Izaguirre (de muy buen partido) fue importante posteándose, atacando el aro e incluso revirtiendo la bola para los tiros del número 11; cuando jugó con Glenn se abrió para lanzar y puso goles fundamentales.

Ricardo Glenn volvió a dar lo suyo en el juego interno (12pts, 14reb) y Leandro Taboada tuvo un gran ingreso en la doble base, en defensa y aportando 11 puntos en ofensiva.

Más allá de que el rival no era de los más exigentes del torneo, se empiezan a ver mejorías, empezamos a ilusionarnos.