Serie cuesta arriba

Aguada no le encotró la vuelta al juego, volvió a ser superado y cayó ante Malvín, esta vez por 73 a 64. Comienza a complicarse la serie final. Por Néstor Barrosa

Aguada mostró una mejoría notoria en materia defensiva respecto al primer partido, pero volvió a sufrir para encontrar goles claros y en el balance, fue superado una vez más por Malvín.

El primer cuarto tuvo a las defensas dominando a los ataques, con cada equipo controlando al rival y forzándolo al error. Malvín se llevó el parcial por 13 a 11 con Kamp como líder ofensivo, mientras que en Aguada, el que más quiso una vez más fue Feeley, con cinco de los 11 puntos rojiverdes.

Para el segundo cuarto ambos mejoraron ofensivamente y el partido se hizo más vistoso, además de mantenerse parejo. Cabot comenzó a ser protagonista, el Extranjero McGuire tomó tiros y aportó gol. En Aguada, Feeley seguía siendo el más claro en ataque pero también comenzó a aparecer Demian y nuevamente un buen ingreso de Barriola en ambos sectores de la cancha, mantenían a Aguada en partido. A falta de seis minutos para el cierre del primer tiempo la victoria era para Aguada por 26 a 24, pero Malvín ajustó en defensa, incomodó al ataque rojiverde y con algún posteo de Hatila, más Cabot y Mazzarino comandando la ofensiva, el playero colocó un parcial de 9-2 y se quedó con los primeros veinte minutos en cifras de 33 a 28.

Los primeros minutos del tercer cuarto comenzaron con la misma tónica y continuaron así hasta que Malvín volvió a colocar defensa zonal y Aguada, como varias veces a lo largo de la temporada no supo atacarla, se impacientó y se comenzó a desordenar. Cabot y Mazzarino a esa altura dominaban el ritmo del partido; Marcos lastimando con puntos de penetración y a distancia; Nicolás generando juego para sus compañeros. Así fue que Malvín se quedó con el tercer cuarto e ingresó a la definición con ventaja de siete puntos (53-46). Aguada no mostraba solidez en el juego, Bavosi y García no podían imponer su ritmo ni hacer fluir al equipo y únicamente Feeley se mostraba como opción confiable en ataque, además de algún aporte esporádico de Demian Álvarez.

El comienzo del último cuarto fue clave en el desenlace. Malvín continuaba maniatando al ataque de Aguada, que volvió a estar varios minutos sin anotar. Hatila se terminó de afianzar en la pelea por el rebote, Mazarrino generó para sus compañeros y el goleo de Malvín era cómodo y repartido. En Aguada era todo más luchado, más trancado. Con el equipo 11 puntos abajo, fue Demian quien intentó asumir y liderar la reacción, pero se veía que Malvín tenía el partido controlado y volvería a quedarse con la victoria. Las reacciones nunca lograron acercar a Aguada a menos de cinco puntos y para cada conversión rojiverde, aparecía una respuesta rápida del playero.

Victoria, otra vez, totalmente justificada de Malvín que puso la serie dos a cero en su favor y da muestras de estar en su mejor momento en la temporada. En Aguada, más allá de la confianza que se pueda tener en este equipo, la sensación es la opuesta. La doble base que siempre aportó soluciones no está logrando imponer su juego, los porcentajes de tiro han descendido, Jeremis Smith no logra imponer su juego y el equipo muestra problemas para rotar la pelota y generar ventajas.

Andrew Feeley, pese a sus dificultades para contener a Hatila Passos, volvió a ser la figura aguatera con 19 puntos, nueve rebotes y dos asistencias. Lo secundó Demian Álvarez con 15 unidades.