A remar de atrás

Aguada no tuvo un buen partido, se vio superado en varios aspectos de juego en el debut de la serie final y cayó claramente ante Malvín por 86 a 71. Por Néstor Barrosa

 El debut de Aguada en la serie final de Liga Uruguaya fue con derrota clara y dejando algunas preocupaciones sobre el rendimiento del equipo. El comienzo fue bueno, con Demian Álvarez participativo en ofensiva y bien secundado por Andrew Feeley muy activo en el poste bajo, lo que le permitió al equipo tomar ventaja inicial de siete (8-1). Smith, que en líneas generales no tuvo una gran noche también comenzó activo, pero rápidamente Malvín se acomodó y sobre todo en base a triples, se puso en partido para empatarlo en 18 al cierre del primer cuarto.

 El segundo cuarto comenzó con una tónica similar. Aguada cargando en la pintura, fundamentalmente con Andrew Feeley, Demian y Bavosi sumando desde el perímetro y Smith yendo a la línea pero fallando mucho. Malvín por su parte lo bancaba desde el perímetro, con goles de corrida tras robos en primera línea y con altos porcentajes en lanzamientos de tres puntos. Con el partido igualado en 29 a falta de cuatro minutos para el cierre del primer tiempo, el juego se volvió impreciso y, dentro del caos, el que más aprovechó fue Malvín que con un par de triples cerró el periodo con ventaja de cuatro.

 El comienzo del tercer cuarto fue lo más flojo de la noche para Aguada, que se vio dominado en varios aspectos por el rival. Con un tono defensivo superior al rojiverde, Malvín cortó los circuitos de juego de Aguada -que por momentos se malhumoró demasiado con los árbritros y se desenfocó del juego- y comenzó a imponer su ritmo de juego. Un gran ingreso de Santiso y Souberbielle en ambos sectores de la cancha, permitieron que Malvín mantuviera el tono en todo momento y pudiera controlar tanto la doble base Aguatera, como la captura de su propio rebote. Con Aguada trancado en ofensiva, surgió lo mejor de Malvín en ataque que colocaba goles fáciles de corrida y mantenía alta efectividad en el lanzamiento exterior. De doce puntos (48-36) llegó a ser la máxima del playero en el cuarto. Aguada equivocaba procedimientos, Cabrera mantenía cuatro chicos en cancha lo que impedía cargar el juego en la pintura y en el juego de posesiones cortas, Malvín se sentía más cómodo y dominaba el juego. La ventaja terminó siendo de nueve al cierre del tercer periodo (62-53) y el único que se destacaba en el ataque aguatero era Demian Álvarez, que asumió la responsabilidad y cumplió.

 Si los diez minutos finales albergaban alguna esperanza de reacción de Aguada, esta se desvaneció rápidamente. Malvín era más, controlaba el ataque aguatero y no lo dejaba fluir, las individualidades de Aguada no funcionaban y, en ofensiva, un soberbio cierre de juego de Souberbielle liquidó las acciones en los primeros tres minutos. La estocada final la dio Santiso con cinco puntos consecutivos a falta de 6:30 para que Malvín tomara la máxima de 18 (74-56). De ahí hasta el cierre, Smith y Bavosi intentaron liderar una posible reacción pero Aguada nunca logró volver a ponerse en juego y terminó cayendo de manera justificada.

 Varios aspectos a corregir para el juego del viernes. Recuperar la efectividad defensiva para no permitir tiros cómodos y poder correr más la cancha; como ha pasado habitualmente cuando el equipo defiende de buena manera, mejorar la rotación de bola en ataque así como los porcentajes; mayor agresividad para cargar el rebote, cosa que en el primer juego no se logró, especialmente por el poco tiempo que compartieron en cancha los dos extranjeros.

 En materia estadística, el goleador de Aguada fue Demian Álvarez con 24 puntos, secundado por Andrew Feeley (15pts, 10reb) y Jeremis Smith (12pts, 8reb).