Nuevamente finalistas

Aguada se impuso nuevamente a Nacional en cifras de 84 a 77, cerró 3-2 la serie semifinal y se convirtió en finalista por segundo año consecutivo. Por Néstor Barrosa

Partido decisivo, noche sin mañana para ambos y eso se notó en el comienzo del juego. Aguada salió a la cancha con el libreto claro. Concentración defensiva, control de balón, posesiones largas, buscar a Smith en el poste bajo para que genere sus puntos o descargue para sus compañeros, rotación de pelota. Eso, sumado a un buen comienzo de Bavosi lanzando y atacando el aro, más un buen control defensivo sobre Danridge, permitió llevar un primer cuarto parejo, en el que Aguada fue quien tuvo la ventaja pero que Nacional acortó a un punto (22-21) con triples de sus perimetrales (Moglia, Álvarez, Taboada).

El segundo cuarto comenzó con la misma tónica y Aguada se mantenía al frente por tres o cuatro puntos hasta que el partido cambió. Cabrera optó por rotar a los extranjeros y el equipo pasó a jugar con cuatro chicos, lo que generó algunos problemas. Menos posteos en el juego interno complicaron en ofensiva, Nacional creció defensivamente y a partir de allí logró correr la cancha. Danridge logró gravitar más que en el primer cuarto, el desconcierto ofensivo de Aguada se trasladó a la defensa y las imprecisiones le permitieron a Nacional encontrar goles por varias vías para marcar un parcial de 17-2 en los últimos seis minutos y llevarse el primer tiempo con ventaja de 11 (45-34).

Reinaba la preocupación entre los hinchas en el entretiempo. Aparecían los fantasmas de los juegos uno y tres. De todas formas había confianza en el equipo sabiendo que había veinte minutos para reordenarse y comenzar a remontar el partido. Pero la preocupación duró poco porque en el comienzo mismo del tercer cuarto apareció una de las grandes figuras que tuvo Aguada en la seri. Diego García, en 2:15 se encargó de darle tranquilidad al equipo y terminar de meter a la hinchada en el partido. Cuatro triples consecutivos (uno de ellos con foul y libre encestado incluido) propiciaron un 13-0 para que Aguada pasara al frente por dos puntos.

Ya era otro partido, el juego había cambiado y volvía a ser como en el comienzo. Aguada manejando ventajas cortas, Demian Álvarez con un buen pasaje en el juego, Feeley comenzando a gravitar, Smith haciendo su tranajo y del otro lado, Danridge tomando cada vez más dimensión al margen de algunos puntos que arrimaron Taboada y el resto de los perimetrales. El tercer cuarto terminó con ventaja tricolor de 62 a 59.

Los diez minutos finales fueron vibrantes. Acordes al marco, a lo que fue la serie y a lo que se estaba jugando: el pasaje a la final. Bavosi, además de la sobriedad en la conducción aportó puntos importantes; Miguel Barriola siempre inteligente para cortar hacia el aro o situarse adecuadamente en la captura del rebote también encontró sus goles. Y si bien la dupla extranjera de Nacional gravitó ofensivamente y mantenía al equipo en juego, comenzaba a surgir la figura que terminó liquidando el juego en favor de Aguada: Andrew Feeley. Tremendo cierre de partido del extranjero, que demostró la gran lectura de juego que tiene, el compromiso con el equipo y sus grandes condiciones para aprovechar las ventajas cuando se le generan. Lastimó desde el posteo cuando tuvo ventaja física con su marcador, pasó la bola cuando vio a un compañero mejor ubicado, tuvo buena mano cuando quedó bien parado a distancia y de frente al aro, fue inteligente y agresivo en procura del rebote ofensivo. Andrew Feeley, en definitiva, fue quien abrochó la victoria y el pasaje a la final para Aguada, que se quedó con el partido por 84 a 77.

Las estadísticas del juego marcan que el goleador en Aguada fue precisamente Andrew Feeley con 23 puntos (más 11 rebotes, cuatro asistencias y un recupero). Jeremis Smith aportó 16 puntos más nueve rebotes; Diego García 12 puntos, cuatro rebotes, cinco asistencias y un recupero; Federico Bavosi 12 puntos, tres asistencias.