Arrancó a paso firme

Aguada tuvo un gran estreno en la serie de cuartos de final y derrotó ampliamente a Urunday Universitario por 76 a 64, en un resultado que se maquilló en el cierre. Por Néstor Barrosa

Aguada pegó primero en la serie y derrotó prácticamente de principio a fin a Urunday Universitario en el primer juego de la serie al mejor de cinco partidos. Y lo de “prácticamente” refiere a que al equipo le costó cuatro o cinco minutos tomar el control total del juego para, desde allí sí dominar trámite y score a voluntad. Al principio del primer cuarto, algún apresuramiento rojiverde en ataque y un buen comienzo ofensivo de Taboada y Dixon, hacían que Urunday tomara ventaja de 5 (13-8) pero rápidamente el rojiverde comenzó a afianzarse en defensa y a partir de allí, comenzar a marcar el ritmo de juego. Una gran defensa colectiva comenzaba a incomodar a Urunday, que no lograba ponerle la bola a Kevin Young en el poste bajo y sufría mucho para encontrar tiros perimetrales claros. Ya desde el comienzo comenzaba a gravitar quien sería la gran figura de la noche, Fede Pereiras, controlando a Taboada y corriendo la cancha tras los recuperos de la primera línea defensiva. Demian y Bavosi también aportaban en cancha abierta y de esta forma, Aguada ponía un parcial de 16-4 en la segunda mitad del cuarto y lo cerraba siete arriba (24-17).

El segundo cuarto, que empezaría a marcar el quiebre definitivo, tuvo dos momentos bien diferenciados en el predominio aguatero. El primero de ellos, con tres o cuatro minutos iniciales de gran intensidad defensiva, con Miguel Barriola marcando el tono, aprovechando los espacios en ataque y aportando goles por varias vías. El segundo momento (luego de que Miguel debiera abandonar la cancha por una fuerte torcedura de tobillo y de un par de minutos de sequía ofensiva) estuvo marcado por un par de triples de Bavosi y Feeley, más alguna corrida del propio “Monito” y de Demian, para cerrar el primer cuarto con ventaja de 17 puntos (48-31).

Si el segundo cuarto fue el que comenzó a cerrar el juego, el tercero fue lapidario. La superioridad aguatera era total. Aguada jugó a otro ritmo, con una intensidad y una velocidad que fueron demasiado para lo que Urunday ponía en cancha. Y, definitivamente, fue el cuarto de la explosión de Federico Pereiras. El equipo maniató a la ofensiva rival, dominó la pintura, encontró robos en primera línea, hizo que Urunday perdiera bolas en ataque y, cuando la tuvo en ataque, explotó todas sus vías de gol. Goles de corrida, pases extra para encontrar tiros claros y con alto porcentaje, bolas de tres puntos con buen porcentaje. Demasiado para Urunday y suficiente para liquidar el partido, que terminó el tercer cuarto con victoria aguatera 70-44.

El último cuarto fue anecdótico ya que, conforme avanzaron los minutos, Cabrera movió el equipo y mandó a los pibes a la cancha. Por su parte Da Para decidió cerrar el juego con los extranjeros en cancha y de esa forma, Urunday acortó la diferencia y terminó maquillando el resultado, que fue con ventaja de 12.

Federico Pereiras con 25 puntos fue el goleador aguatero, secundado por Federico Bavosi con 15, más cinco asistencias. Otro de muy buen partido fue Demian Álvarez, esta vez no tanto desde el goleo, sino desde la lectura de juego. El capitán aguatero finalizó con nueve puntos y siete asistencias. En cuanto a los extranjeros, noche tranquila para ellos. Smith jugó 26 minutos con cuatro puntos, ocho rebotes y cuatro asistencias, Andrew Feeley sumó ocho puntos, cuatro rebotes y dos recuperos en 25 minutos en cancha.

Algunos ítems colectivos marcan a las claras la diferencia de intensidad y de dinámica que hubo entre ambos equipos. Aguada marcó una diferencia de 26-11 en puntos tras pérdidas, 25-14 en puntos de contra ataque y tuvo 12 recuperos contra cinco del rival.

Victoria clara de Aguada en el debut en los playoffs, que deberá ratificar el viernes para quedar en la puerta de una nueva semifinal.