Sin lucir, pero se ganó

Aguada derrotó a Larre Borges 83 a 73 y obtuvo su novena victoria. Hubo un buen debut del extranjero Moon. Por Néstor Barrosa

El partido se jugó en cancha de Tabaré y tuvo un comienzo goleado y parejo, en el que iba quedando claro desde el vamos por dónde pasarían las claves ofensivas del juego para el rojiverde. La receta principal debía ser habilitar a Curtis en el poste bajo y luego una buena lectura de juego para mover la bola hacia los lados débiles que ofreciera el rival. En los momentos en lo que el equipo tuvo la paciencia y la lectura de juego para realizarlo, se vio el mejor Aguada y las diferencias en el tanteador se comenzaron a aumentar. En los momentos en que la muy buena defensa de Larre Borges lograba sacar a Aguada de su plan de juego y comenzar a abusar del tiro exterior y del individualismo, los de La Unión volvían a ponerse en juego y a emparejar el tanteador.

Y dentro de ese desarrollo, el primer cuarto mostró un buen rendimiento de Bavosi y Pereiras en el manejo, los rompimientos y las descargas, además de una buena incidencia de Curtis en la pintura. Aguada dominaba pero Larre se mantenía en partido en base a un altísimo porcentaje de tiro exterior, que era de esperar que bajara conforme avanzara el partido. Fue lo que sucedió en el segundo cuarto, pero coincidió además con el peor momento ofensivo de Aguada que fue totalmente anárquico, prácticamente nulo colectivamente. Tiros apresurados y penetraciones sucias (sobre todo de Demian, que no tuvo una buena noche), le permitieron a Larre Borges sentirse cómodo en cancha y generar goles de corrida y segundas oportunidades en base a algunos rebotes ofensivos producto del mal balance defensivo aguatero. Aguada cerraba con victoria el primer tiempo, por 42-41.

En el tercer cuarto, con un buen trabajo de Diego García en la organización de juego, Aguada comenzó a reordenarse y a explotar la ventaja de Curtis en el poste bajo, pero los errores por apresuramientos y algunas selecciones de tiro mal realizadas, no permitían que el equipo estirara la ventaja; Larre Borges seguía haciendo que el equipo jugara incómodo y se mantenía en partido. Tan es así que, a falta de siete minutos para el final y, más a corazón que a juego, Larre Borges logró pasar por 66 a 64.

Pero en el desenlace, con un gran trabajo en ambos sectores de la cancha de Federico Pereiras y con Curtis aprovechando las bajas y el desgaste del juego interno rival, Aguada colocó un parcial de 19-7 y terminó liquidando el juego.

En el cierre también fue importante lo realizado por el nuevo extranjero Jamario Moon con goles importantes. Un extranjero que, pese a haber llegado 24 horas antes del partido y afrontarlo con una sola práctica con sus compañeros, mostró que puede dar cosas importantes. Muy buena lectura de juego, buena mano para lanzamiento de distancia, compromiso defensivo, buen pasador de balones, buen trabajo en las cortinas. En 24 minutos que estuvo en cancha aportó 12 puntos, tres rebotes y una asistencia, con 2/5 en triples, 2/2 en dobles y 2/2 en libres. Tal vez sus puntos débiles hayan sido que no mostró un gran juego de uno por uno, que sabemos que lo tiene y que, a diferencia de Jeremis Smith, juega más abierto que en el poste bajo, cosa que va a ser necesaria contra otros equipos más fuertes en el juego interno. Pero sin dudas dejó la sensación de ser un jugador inteligente y que puede aportar cosas importantes al equipo.

A nivel de estadísticas, el goleador de la noche fue Dwayne Curtis con 24 puntos (más 14 rebotes y cuatro asistencias, seguido de Fede Pereiras con 17 puntos y Demian con 15 (aunque tiró para 44).