Derrota que preocupa

Aguada cayó por 69 a 62 en su visita a Malvín y sumó su cuarta derrota, repitiendo errores que por momentos comienzan a preocupar. Por Néstor Barrosa

Luego de la gran victoria ante Hebraica y Macabi, Aguada visitó a otro candidato al título pero no pudo repetir. El equipo repitió problemas que a esta altura parece que se están haciendo costumbre y esta vez lo pagó caro.

Historia repetida. Un muy mal comienzo en materia defensiva, otorgando un montón de licencias que permitieron al rival anotar goles fáciles. Desconcierto defensivo general que se trasladaba a una ofensiva llena de dudas… y un muy buen equipo como lo es Malvín, lo aprovechaba para ponerse 12-2 arriba en los primeros cinco minutos. Sobre el cierre del cuarto Aguada intentaba ponerse en juego pero siempre con la misma tónica. Permisivo en defensa y desordenado en ataque. Únicamente Demian y Smith anotaron en Aguada, seis jugadores lo hicieron en Malvín. No defender implicaba no poder correr la cancha, el equipo plantado en el cinco contra cinco era fácilmente controlable y el local se llevó el primer cuarto con ventaja de 12 (23-11). Otra vez a remar de atrás.

Para el comienzo del segundo cuarto, el Hechicero probó un quinteto que dio resultado defensivamente. Bavosi, Pereiras, Barriola, Smith y Curtis. Robos en primera línea, incomodar al rival, poder correr. A cancha abierta aparecieron los goles de Pereiras, Barriola, Bavosi, Smith. Y en los primeros minutos la ventaja se reducía a cuatro puntos. Pero en un cambio que no entendimos (porque no lucía cansado ni tenía problemas de faltas), salió de la cancha Federico Pereiras. El equipo lo sintió defensivamente, Malvín supo aprovecharlo y colocó un parcial de 18-4 en el remate que le permitió cerrar el primer tiempo con ventaja de 18 (45-27).

En la primera acción del tercer cuarto Malvín encontró un gol que le permitió abrir la máxima de 20 (47-27) y nuevamente el partido se ponía cuesta arriba. Fue un cuarto caracterizado por la defensa intensa y los errores ofensivos por parte de ambos, lo cual era negocio para el local. En cuanto a generación de juego, el más claro en Aguada era el Monito Bavosi. Buena lectura de juego, puntos importantes. Pero colectivamente se seguía viendo lo mismo respecto a los últimos juegos. Cuesta mucho anotar, el equipo luce trancado ofensivamente y, por momentos, se vuelve predecible. Lo que se genera en defensa en los momentos de intensidad y efectividad, no logra capitalizarse en el aro rival. Entramos al último cuarto en desventaja de 13 (45-58).

Bueno es reconocer que en los últimos diez minutos Aguada echó el resto defensivamente. Defensa agresiva en primera línea; Mazzarino, malhumorado pero con un reglamento aparte, estuvo bien controlado; Aguada todo obligó a tiros generalmente bien contestados; la defensa era buena en general. Pero al margen de lo que aportaban Bavosi y Smith como motores ofensivos, el equipo no fluía y no encontraba el gol. Y eso, sumado a la ventaja que se le dio al rival, se terminó pagando caro. Tal vez nos podríamos detener en el pase que le interceptaron a Barriola cuando estábamos a tres puntos y con la bola; tal vez nos podríamos detener en el triple que no tiró Demian con espacio y en el corte al aro con descarga mal hecha. Terminan siendo jugadas puntuales.

Terminamos perdiendo pero por temas generales, no por circunstancias puntuales. Tuvimos 15 pérdidas y apenas 13 asistencias. Nos cuesta llegar al gol. El equipo muchas veces luce entreverado y hasta cansado. Nos está faltando sorpresa, rompimiento y a veces hasta confianza en ataque.

Lo que no nos falta es ilusión. Todos sabemos que este equipo puede dar más y lo va a dar.

En materia estadística, el goleador fue Jeremis Smith con 17 puntos, secundado por Bavosi y Barriola con 13 y 10 respectivamente.